Domingo 28º TO: "¡Qué difícil!"

10 Octubre 2021

¡Qué difícil! Todavía me acuerdo cuando mi madre y mi abuela me pedían que les ayudara a enhebrar el hilo en la aguja para coser. Para ellas era difícil: la vista, el pulso... Pero también para mí, aunque me lo tomaba como un reto, que costaba, que muchas veces me sacaba de mis casillas, pero que finalmente, más tarde o más temprano, conseguía. 

Y hoy Jesús nos dice que es más difícil que un rico entre en el Reino de los cielos que un camello por el ojo de una aguja... Esto suena a esa frase famosa del circo: ¡Más difícil todavía!

Y es que tal vez nos hemos acostumbrado a llenar nuestro Curriculum Vitae cristiano de grandes proezas: he estudiado mucho, he colaborado y ayudado una "jartá", doy limosna, cumplo los mandamientos... Pero hoy Jesús nos recuerda que los mínimos son para los que se conforman, para los que no quieren complicaciones... Hoy tenemos una llamada de atención a salir de nuestra comodidad, para quitar espacio a nuestro YO y que ocupe más espacio el TÚ. 

 

Lectura del santo evangelio según Marcos 10, 17-30

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre. "Él replicó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño." Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: /"Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme." A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!" Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡que difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo." Pedro se puso a decirle: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más- casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna."