Domingo 5º Tiempo ordinario: "Todo el mundo te busca"

07 Febrero 2021

Todo el mundo te busca. Siempre me han dicho que la fiebre es un gran indicativo de cómo nos encontramos. A veces no hacemos caso a lo que nuestro cuerpo le va ocurriendo. Y, hoy por hoy, además por la pandemia, sabemos la importancia que tiene detectar este tipo de síntomas para poner remedio.

Por otro lado, para combatir la fiebre también respondemos de varias formas: gente que se quedan en la cama un par de días hasta que se le baje, gente que se pasa todo el día quejando y poniendo en revolución a todos los miembros de la casa, gente que se toma un paracetamol o un ibuprofeno, o gente que va de médico en médico o que se prepara un "cocktail" de medicinas para "prevenir"... 

Pero hoy Jesús se nos ofrece como la mejor medicina para nuestras vidas. Él se acerca a nuestras vidas enfermas, cuando ya no podemos más, cuando las fuerzas nos abandonan, cuando la vida se nos hace pesada... Porque el Amor todo lo puede... Como dice una canción: el amor cura lo que no cura el ibuprofeno...

Dejémonos sanar por Él, es nuestra mejor medicina. Pero, ¡ojo! cuando Jesús toca nuestra vida y nos sana, ¡nuestra vida cambia! La suegra de Pedro se puso a servir... Y por ello todo el mundo le buscaba, y por ello hoy siguen habiendo tantas personas buscándole... Ayudemos a las personas que puedan encontrarle a través de nosotros. Cuidemos nuestra acogida, nuestra cercanía, nuestra "atención al cliente" para que a través de nuestras vidas y nuestras palabras puedan encontrar la Mejor Medicina...

Y, por cierto... ¡FELIZ DÍA DE LA VOCACIÓN FRANCISCANA!

 

Lectura del santo evangelio según Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron. "Todo el mundo te busca." Él les respondió: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido." Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.