Domingo Cristo Rey: "Venid vosotros, benditos de mi Padre"

22 Noviembre 2020

Venid vosotros, benditos de mi Padre. Terminamos nuestro año litúrgico con la solemnidad de Cristo Rey. A partir de la semana que viene, iniciamos año, ciclo... y comenzamos con el Adviento.

Y este domingo, para finalizar nuestro año litúrgico, Jesús nos propone dirigir la mirada al OTRO. Quizás no nos demos cuenta, pero estamos insertados en una cultura en la que estamos muy pendiendo del YO, una cultura del "selfie", de estar pendientes de nuestros fallos, defectos, de dar una imagen bonita hacia fuera y que no se corresponde con la realidad... Pero lo importante es lo que mostramos hacia fuera.

Es una cultura del "selfie" que también ha llenado nuestra espiritualidad, buscando recompensa en todo aquello que hacemos: sólo iré a misa, rezaré, ayudaré al otro, dedicaré mi tiempo en un voluntariado, seré constante en mi grupo de fe... si encuentro una utilidad a todo ello. ¡Y qué lejos del mensaje que Jesús nos quiere dar! ¿Hay algún tipo de utilidad cuando nos sentimos queridos o abrazados por nuestros padres, o cuando alguien nos da un beso, o cuando nos llaman por teléfono para saber cómo nos encontramos? Las cosas del corazón no entienden de utilidad y pasa de la imagen que demos hacia fuera.

Hoy Jesús se centra en esas actitudes que salen de nuestro corazón, de las que hemos o no hemos hecho: visitar al enfermo, dar de comer al que tiene hambre, vestir al desnudo... Quizás tengamos que concretar más esas actitudes a día de hoy y seguro que se nos ocurrirán muchas ideas: dar un buenos días por la mañana o saludar incluso al que me cae mal, decir una palabra amable, parar en la carretera para ofrecer nuestra ayuda al que se ha quedado tirado, visitar a tus abuelos, ayudar en casa, atender al inmigrante ayudándole con los papeles o enseñándole el idioma u ofreciéndole material, hacer algún voluntariado, en mitad de esta pandemia ser responsable con mis actitudes... Ojalá cada vez seamos más conscientes de que el ser cristiano tiene que ser un compromiso desde el corazón. Ojalá nos demos cuenta que afirmar que Cristo es REY EL UNIVERSO es estar convencido de que acepto su mensaje con todas sus consecuencias. Ojalá nos demos cuenta de que nuestra mirada tiene que ir dejando de estar en la pantalla de un móvil y dirigirse al rostro que está más cerca de nosotros. Sólo así, podremos escuchar de la boca de Jesús: "Venid, benditos de mi Padre". 

Buen domingo.