CRÓNICA del ENCUENTRO APJ en VILLANUEVA DE CÓRDOBA 2017/18

El pasado fin de semana, correspondiente al comprendido entre los días viernes 6 y domingo 8 de Octubre, el grupo franciscano de Andalucía Oriental celebró su primer encuentro de Animadores de Pastoral Juvenil (APJ) del presente curso 2017/18. Dicho evento tuvo lugar en el Centro Diocesano "Cristo Rey", albergue juvenil situado en el municipio cordobés de Villanueva de Córdoba.

Nuestro grupo, conformado por jóvenes procedentes de Estepa, Lopera y Martos, además de Fray Luis E. Arrieta, nuestro querido responsable de Pastoral Juvenil, volvía a encontrarse el viernes 6 de Octubre por la noche. El reencuentro sucedió en aquella casa donde cuatro meses atrás nuestro campamento había tenido base. Pese al ambiente enrarecido de salas y pasillos vacíos, los mismos que en verano rebosaban de la vida desprendida por nuestros niños y adolescentes acampados, nos alegrábamos de vernos los unos a los otros. Para ponernos al día, y aprovechando que en la localidad se celebraba la reconocida Feria del Jamón Ibérico de Bellota de los Pedroches, decidimos salir a cenar al pueblo. Una vez regresamos a la casa, no fuimos a descansar sin dar antes las buenas noches al Señor rezando Completas.

El sábado 7 de Octubre fue el día principal de nuestro encuentro. Al igual que hacíamos durante el campamento, comenzamos la mañana rezando Laudes y tomando un buen desayuno. A continuación, dio inicio la primera actividad de la jornada. Consistía en una oración en la capilla de la casa, la presentación del tema del curso actual ("Esto es lo que busco, porque para encontrarlo no hay que buscar fuera, sino dentro") y una reflexión personal, en la que se nos invitaba a meditar sobre cómo son nuestros acampados y lo que ellos buscan en sus vidas, tanto a nivel superficial o externo como profundo o interno. Contamos con la suerte de realizar este último ejercicio ante la exposición del Santísimo. Tras un breve descanso para despejar la mente, proseguimos con un trabajo más dinámico: la revisión del Campamento FRANCESCO 2017. Gracias a esto, conseguimos poner en común diferentes aspectos del mismo, la mayoría positivos y otros que no lo fueron tanto, para mejorar de cara al próximo. Sobre este último, el campamento de 2018, el grupo de Estepa expuso su propuesta temática y se tomaron diversas decisiones: funciones del equipo técnico, responsabilidades, talleres, celebraciones, etc. Una vez concluida la mañana, nos esperaba en el comedor una suculenta comida preparada por nuestra estimada cocinera Luisa. Tras el almuerzo, tuvimos un rato de tiempo. La tarde fue el momento del día reservado para que Fr. José Manuel Sanchís de la OFM, a quien desde esta crónica le volvemos a agradecer sinceramente su asistencia al encuentro, impartiese dos temas fundamentales para la formación tanto cristiana como franciscana de nuestra vida: la síntesis de nuestra Fe, nuestro tesoro, y la explicación del Credo en sus dos versiones (Niceno-Constantinopolitano y Apostólico). Al contrario que en el día anterior, esa noche decidimos quedarnos a cenar tranquilamente en la casa para después jugar todos en grupo a nuestro juego oficial, "El pueblo duerme", del que Fray Luis Enrique insiste en adquirir las cartas oficiales. Por último, rezamos Completas y, tras un rato de charla, nos fuimos a la cama con la conciencia reforzada ya que, por la gracia de Dios, habíamos dedicado el día a mejorar tanto a nivel de persona como de grupo.

El domingo 8 de octubre, última jornada del encuentro, empezaba con la oración de Laudes y el desayuno, para luego revisar los grupos de las etapas Francesco y San Damián, consultar los temas que deben ser tratados en las entrevistas de acompañamiento espiritual (los primeros encuentros, la vida cristiana y la respuesta de la misma, la propia historia y la persona, sexualidad y afectividad, conflictos de todo tipo)1, según el estadio de la relación con nuestro director en que nos encontremos, y programar el curso recién iniciado. Una vez finalizada dicha reunión, acudimos a la capilla para celebrar la Eucaristía en presencia de Dios. No sabría describirlo exactamente con palabras, pero debido al ambiente forjado durante los encuentros y los campamentos, la misa de conclusión de los mismos siempre cuenta con un componente emotivo muy especial. Al acabar, el personal de la Escuela Gaudium nos dio una breve explicación sobre el curso de Monitor de tiempo libre de la Diócesis de Córdoba en el que a nosotros nos interesaría matricularnos. Durante la comida, valoramos cómo se había desarrollado el encuentro del fin de semana. Por último, dejamos la casa recogida y llegó el momento de decir hasta pronto, cada uno partía de nuevo hacia su destino.

Doy gracias al Señor por la oportunidad de reunirnos en torno a Él, por crear lazos de amistad cada vez más fuertes con nosotros y por la formación recibida para evangelizar, tanto en nuestro día a día como a los niños que vienen al campamento dispuestos a recibir su Palabra siguiendo el modelo de San Francisco. También me gustaría agradecer a Fray Luis Enrique, mis compañeros monitores y todas aquellas personas que, por intercesión de Dios, han participado de esta experiencia su confianza y compromiso tanto con el grupo como con los objetivos que perseguimos en el mismo.

Paz y Bien,

MACJ


 1) Como guía de lectura de nuestra formación estamos siguiendo el libro de Luis Mª García Domínguez, El libro del discípulo, el acompañamiento espiritual, SalTerrae, 2011